Experiencia Casi Perfecta, me intoxiqué con la comida

Soy de esas personas a las que le encanta probar todo lo local, ser parte del entorno y llevarme más que una foto bonita.

Pruebo toda la comida que puedo, he comido tanto en puestos de la ruta como en hoteles cinco estrellas. Me quedé con locales en su casa y compartimos recetas, cocinamos y nos sorprendimos de las distintas costumbres.

Pero ¿qué pasa cuando algo no resulta como lo esperamos? Estando de vacaciones nos podemos enfermar, intoxicar y hasta ser alérgico a algo que no teníamos ni idea.

Mis pies en la arena mirando el mar. Experiencia casi perfecta.
Isla de Porto Belo

Primera vez en tierras lejanas

Cuando tenia 23 años me fui por primera vez de vacaciones fuera del país con una amiga. Más precisamente a Brasil, Bombas y Bombinhas. Despues de 30 y pico horas sentadas en un colectivo llegamos felices a una pequeña posada a unas cuadras de la playa.

Las vacaciones transcurrieron muy bien, yo había estado estudiando portugués pero mi vergüenza no me permitía ir más allá de un horrible portuñol.

Para la mitad de la semana ya habíamos comido unas hamburguesas horribles, feijoada, pizza picante, queso en palo, pasteles y pollo. Solo había una cosa que me quedaba por probar y que era algo que me encanta, Secuencia de Camarones.

Manjar de los dioses

Este banquete consiste en unos seis o siete platos todos a base de camarones, Dios, como amo los camarones! Era el paraíso en la tierra, pero como era algo bastante fuera de nuestro presupuesto entonces lo dejamos como ocasión especial.

Experiencia Casi perfecta. Costa de la playa.

Casi llegando al final de las vacaciones y viendo que nos quedaba algo de dinero elegimos un restaurante de esos que tiene mantel blanco y copas en las mesas con vista al mar, nos creíamos estrellas de cine.

Pedimos la Secuencia de Camarones que anunciaban en la puerta y los platos empezaron a llegar.

Parecía la película de Forest Gump, camarones empanados, camarones en copa, camarones en pinchos, camarones con arroz, camarones, camarones y camarones.

Cuando ya creí que no podría meterme un bocado más, el mozo nos trajo dos platos muy similares. Eran unos camarones con una salsa color roja muy parecida a la fileto. Al día de hoy se que eso se llama Moqueca en Brasil y es un plato muy típico del Norte, es una especie de estofado.

Mi amiga, más consciente que yo me dijo que no podía comer más, estábamos a punto de reventar. AH! pero yo no, yo quería seguir probando y probando, así que me sumé unas cucharadas de esos últimos platos.

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Comer hasta morir

Como recuerdo al día de hoy lo rico que estuvo toda esa comida. Nos fuimos casi rodando hasta la posada. Para no acostarnos con el estomago tan lleno decidimos jugar una partida de Pool que había en el mismo hotel.

Jugando al pool en la posada de Brasil.

Para esto ya era casi media noche. Risa va, risa viene nos olvidamos del tiempo. Al rato de estar jugando me empezó a picar el cuello, por miedo a que me haya picado algún bicho tropical le pedí a mi amiga que se fije. La luz en ese lugar era muy precaria y sin más importancia me dijo que tenia un grano.

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¿Me intoxiqué?

Cuando subimos a la habitación era hora de lavarse los dientes y planear el siguiente día.

La luz en el cuarto era mejor y en cuanto pasé frente al espejo casi me desmayo del susto.

Toda, absolutamente toda mi cara y cuello estaban llenos de granos rojos. Muy parecidas a manchitas rojas como la varicela, casi no había espacio entre grano y grano. Y el cuello donde me había estado rascando estaba un poco mas irritado.

Nunca, pero nunca había tenido algo parecido y mi reacción era de desesperación. Eran pasadas las 12 de la noche, en un país ajeno, un idioma que no dominaba y no tenia ni idea donde podía encontrar un médico.

S.O.S, ¿ahora que hago?

Por suerte mi amiga estaba estudiando Nutrición y manejaba un poco mejor el vocabulario farmaceutico. Enseguida me dijo que parecía una reacción alérgica y que debía tomar tal cosa (no recuerdo ni que era).

El miedo se apoderaba de mi, todo el tiempo imaginaba que esos granos me iban a tomar la garganta y no iba a poder respirar.

Me daba pánico dormir por pensar que me iba a ahogar.

Ella bajó corriendo y hablo con la señora que cuidaba la posada. Tratando de explicarle, también en un horrible portuñol le dijo lo que me pasaba. La mujer entendió sin verme cual era el problema y le explicó que al hijo le pasaba lo mismo habitualmente.

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Santo remedio

Será cosa del destino o de pueblo pequeño, pero el hijo de esta señora era el chico que nos había vendido la pizza picante unos días antes. Al rato el garoto apareció con unas pastillas y nos obsequió algunas para que yo tomara.

Fue la noche más larga de mi vida, no sabia si dormirme o mirar el techo eternamente.

Finalmente el sueño se apoderó de mi y caí rendida. Al otro día me desperté sin granos, mi cara estaba perfecta. La única secuela que tenia era el grano que me había rascado en el cuello. Todo había parecido una pesadilla.

Acostada en una hamaca paraguaya en la posada de Brasil.

¿Intoxicación o Alergia?

De vuelta en Buenos Aires retomé mis clases de Portugues. Mi profesora era nativa de Brasil y le conté mi Experiencia Casi Perfecta. Como mi banquete se había convertido casi en mi ultima cena. Y ella me comentó que en Brasil se utiliza un condimento de color rojo llamado Aceite de Dendé. Es picante y poco común.

En Argentina no se utiliza y que habitualmente la gente es alérgica a eso sin conocimiento.

Ahí caí en la cuenta de los dos últimos platos de la Secuencia. Los cuales mi amiga no comió y yo sí. Este condimento se encuentra en la Moqueca, que suele estar hecha de pescado o camarones, una especie de estofado rojo.

Botellita de Aceite de Dendé. Experiencia Casi Perfecta.

Nunca fui alérgica a nada, hasta ese momento no había tenido reacción alguna a ningún insecto, comida o perfume. Pero bastó pasarse de glotona para que descubriera que si soy alérgica a el Aceite de Dendé.

Moraleja de una Experiencia Casi Perfecta

Es importante no entrar en pánico cuando uno tiene algún inconveniente viajando. Las personas del Hotel pueden ayudarnos a superar lo que nos acontece, incluso a media noche.

Contratar seguro de viaje es algo vital, yo no lo necesité pero siempre lo recuerdo al momento de comprar pasajes. También es importante llevar botiquín con lo necesario. Si estas en un país donde no hablan tu idioma es bueno conocer los nombres genéricos de los remedios y no sus marcas. Por ejemplo: amoxicilina, antihistaminico, ibuprofeno, etc.

Ojalá esta Experiencia Casi Perfecta les sirva para enfrentar un posible malestar en alguna oportunidad.

No se lo deseo a nadie y siempre agradezco que no pasó nada más que unos granos en la cara.

En el mar de Brasil.

Al día de hoy fuí dos veces más a Brasil y en todos los Restaurantes me tengo que asegurar de que la comida no contenga este condimento. Incluso vi que lo venden en un supermercado muy conocido de Argentina como delicatessen.

¿Ustedes a qué son alérgicos y no sabían?

Los leo y como siempre, nos vemos por ahí… con otra Experiencia Casi Perfecta.

Ely